Desde que falleció,me costó mucho el poder ser fuerte,pero tuve que serlo porque no quedaba de otra,mi mamá no podía dejar de llorar,mi hermana no podía dejar de llorar,así que solo me quedó ser fuerte por él y por ellas.
Fue un velorio corto por el miedo a que se comenzara a descomponer el cuerpo,claro que ninguno de nosotros sabe de medicina,pero pensamos que eso sería lo mejor para hacer.
Pasó el día y fue llevado a su cremación,vi cómo entró al horno,estuve con él desde la mañana hasta la noche ese día,fue muy cansado,pero tenía que ser fuerte.
Regresé a casa y no me había sentido tan solo jamás en mi vida,sentí distante a mi familia,pero es comprensible,si a ellos les valía verga todo el mundo menos ellos mismos,así que huí de la casa en la madrugada,me senté en el parque que estaba en la esquina,prendí un cigarro y ya estando en la privacidad de mi soledad,comencé a derramar lágrimas.
Y,como dije párrafos arriba,desde ese entonces estoy en duelo,con muchas pequeñeces se quiebra mi espíritu y me trae el fantasma de mi papá y comienzo a llorar por dentro,no puedo expresarlo por fuera porque no quiero dar explicaciones de nada.
Hoy en día siento que mi familia lo ha olvidado por completo,no es que yo haya tenido la mejor relación con él nunca,pero era mi papá a final de cuentas,lo quiero un chingo.
Pero creo que lo que más me duele es saber que al final del camino no me voy a volver a reunir con él,no lograré tener esas conversaciones que estoy anhelando ahora,porque debido a mi decisión pues no tengo el perdón de Dios (de acuerdo a la crianza católica que me han dado,el suicidio es considerado pecado mortal y terminas en el infierno o en el purgatorio si te llegas a arrepentir de último minuto) y mi papá estoy seguro que disfruta en su reino en el cielo.
Eso hace más doloroso el duelo,todo se junta y todo duele,todo el tiempo y a cada instante...sigo estando triste...
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